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Horario de visitas: Lunes a viernes, de 11 a
14 h. Cita previa para grupos: 958215980
A la
izquierda del Paseo de los Tristes, frente a la Alhambra, se extiende
el antiguo barrio residencial musulmán de Axares -
Rabad Haxariz-, de la Salud o del Deleite, llamado así por sus buenas
condiciones climáticas y la belleza de sus casas, elogiado en las
poesías árabes por sus jardines
y
fuentes que animaban las
casas de sus habitantes, caballeros y principales de la Ciudad.
Comprendía desde el puente del Cadí,
que fuera unión de
la Alhambra y el Albaicín,
hasta la puerta de Guadix alta en
la Cuesta del Chapiz y estaba protegido por una muralla que enlazaba
con esta puerta, desde el mencionado puente. Entre sus calles aún se
pueden apreciar diversos restos árabes, siendo el monumento más
significativo la Casa Morisca, ubicada en
la calle Horno del Oro,
número catorce.
Sus
características tipológicas y los elementos nazaríes tales como
columnas y canecillos del alero parecen indicar que se trata de un
palacete nazarí construido en siglo XV al que se añadió la planta alta
en el período morisco.
Su
fachada exterior es sencilla y acorde con el carácter intimista de la
vida musulmana. Aunque en la actualidad presenta dos puertas, la
primitiva debió ser la adintelada, que permitía acceder al patio por
un zaguán en recodo, construyéndose posteriormente y en época morisca,
la otra puerta, con arco apuntado de ladrillo, enmarcado por alfíz,
que da directamente al patio. Se remata la fachada con alero sobre canes, con decoración tallada en
los costados.
Un
patio rectangular con alberca centra y ordena el edificio, un rasgo
típico en la organización de la casa palacial nazarí, y en torno a él
galerías, con frentes porticados en sus lados menores de tres arcos
angrelados sobre columnas nazaríes que dan entrada a salas
rectangulares con alcobas laterales, cubiertas con alfarje –techo
horizontal de madera- presentando sus vanos de acceso tacas en las
jambas y ventanillas en la parte superior.
En el cenador meridional se abre la escalera,
pero
hasta el siglo XIX en este lugar había una alacena con estantes,
enmarcada por un arco gallonado con atauriques en las albanegas. La
primitiva puerta de entrada a la escalera se situaría al lado, en el
muro que la separa del patio.
La
planta superior se abre al patio por medio de galerías adinteladas,
con balaustrada de madera y cubiertas de alfarje en tres de sus lados,
mientras que la otra está formada por arcos rebajados sobre pilares
octogonales de ladrillo y se cubre con armadura de par-hilera. Dos
estancias aparecen en esta planta. Una de ellas conserva en la puerta
el arco angrelado y las tacas en las jambas, cubriéndose con una
espléndida armadura de limas moamares, con labor de menado en el
almizate, tres pares de tirantes sobre canes y restos de su antigua
policromía. La sala del lado opuesto es similar, aunque más pobre en
la decoración de su cubierta.
Pensada
de dentro afuera y basada en un sistema modular que permite la
ampliación constante de sus dependencias conforme al crecimiento de la
familia, las estancias de la Casa Morisca eran polivalentes y
estacionales en su habitabilidad, ya que dependiendo de su orientación
se habitaban en invierno o verano.
El
indudable valor artístico de este palacete nazarí hizo que fuese
declarado Monumento Arquitectónico Artístico por Real Orden de 6 de
julio de 1922 y considerado en la actualidad Bien de Interés Cultural.
Es la
sede la Oficina Técnica de los Festivales de Jazz de Granada
en la que
se realizan diversas actividades culturales de forma permanente:
ciclos de conciertos, muestras de cine y video y exposiciones
relacionadas con el jazz y la música contemporánea.
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